Nada como el final de una guerra mundial para encender los ánimos y reactivar el consumo. Si a esto le añadimos el control de una pandemia y los avances tecnológicos del momento obtenemos los felices años 20... del siglo XX. Aunque el proceso de vacunación frente al COVID-19 avanza a relativo buen ritmo a nivel global, hay razones para ser cautelosos en la esperanza de un resurgimiento social y económico similar al vivido hace ahora casi cien años.

El pasado 23 de marzo, Julio de la Torre publicó este post destacando la importancia de acelerar el proceso de vacunación para proteger nuestra salud y la de nuestra economía. Desde el estallido de la pandemia, la evolución del crecimiento y la estabilidad de los mercados han estado fuertemente vinculadas al desarrollo de la enfermedad; en el horizonte, la vacunación se vislumbraba como el momento en el que todo cambiaría y volveríamos a la vieja normalidad.

Salud y vacunas, pilares básicos para nuestro futuro
Habrá un momento de inflexión en la vacunación que doblegará la curva de contagios al alcanzar el punto de cobertura donde la protección de toda la población sea eficaz.

Los análisis publicados durante estos meses han incidido en esta idea. El Fondo Monetario Internacional (FMI), en sus World Economic Outlook (FMI, 2020a; 2020b; 2020c; 2021) alertaba de la necesidad de acelerar el proceso de vacunación como mejor medicina para atajar la contracción que la economía y el comercio mundial estaban viviendo.

Con el proceso de vacunación en marcha a distintos ritmos en todo el mundo, es momento de examinar la relación entre recuperación sanitaria y consumo. Para ello vamos a comparar el caso de Israel, uno de los países con un mayor porcentaje de población vacunada, de Estados Unidos, con un creciente número de individuos inmunizados, y de España, donde las cifras se encuentran más estancadas. Las Figuras 1 y 2 muestran la evolución de la población vacunada y de los nuevos casos reportados en los tres países.

Figura 1: Porcentaje de la población vacunada. (Fuente: Elaboración propia con datos de Our World in Data)
Figura 2: Nuevos casos por día por cada millón de habitantes. Media Móvil 7 días. (Fuente: Elaboración propia con datos de Our World in Data)

Israel ha logrado que los casos hayan caído desde los 250 por cada millón de habitantes hasta los 50, en tan solo quince días. En Estados Unidos se han mantenido consistentemente entre los 150 y los 200 y en España entre los 100 y los 150. Es de esperar, que cuando la vacunación en Estados Unidos y en España alcance a un porcentaje de población similar al de Israel, los contagios sigan la misma tendencia.

McKinsey (2020) estima que entre el 58% y el 85% de la población adulta de un país debería ser vacunada para alcanzar la inmunidad de rebaño. Israel ya estaría en ese intervalo. Pese a ello, existe una enorme incertidumbre sobre, hasta qué punto, la vacunación reduciría la transmisión, primero, y aumentaría el consumo, segundo.

Respecto de la transmisión, las vacunas, en media, solo reducen la transmisión en un 75% como mínimo, entonces entre el 78% y el 94% de la población necesitarían ser vacunadas para alcanzar la inmunidad de rebaño.

En cuanto al consumo, no podemos pensar que la simple vacunación vaya a generar una respuesta dicotómica en la población para pasar del modo “no consumir” al modo “consumir”. En Estados Unidos, el 45% de los adultos se definen como “cautelosos” en cuanto a su propensión a recuperar sus niveles previos de consumo una vez estén vacunados (McKinsey, 2020). Este grupo, formado fundamentalmente por la población entre 45 y 65, están más preocupados por las implicaciones sanitarias de la vacuna que por comprar un coche nuevo una vez les pongan la dosis correspondiente.

Los datos semanales de actividad, estimados por la OCDE, confirman esta hipótesis. La recuperación en Israel es lenta, incluso más que en Estados Unidos. Esto se debe a que el crecimiento americano está recibiendo el impacto positivo de los 1.500 dólares de estímulo que cada ciudadano está recibiendo por parte de la administración Biden. El Gráfico 3 muestra el contrafactual de crecimiento para las tres economías. Es decir, la diferencia porcentual en Producto Interior Bruto (PIB) para el mismo período en un contrafactual sin pandemia, capturado por las previsiones de crecimiento de la OCDE de diciembre de 2019. Estados Unidos e Israel se encontrarían ligeramente por encima de lo esperado antes de la pandemia. España hasta 15 puntos por detrás.

Figura 3: Seguimiento semanal de actividad de la OCDE. Indicador contrafactual. (Fuente: Elaboración propia con datos de OCDE Activity Tracker)

Sin un esfuerzo masivo y exitoso de vacunación, será imposible recuperar el consumo, el crecimiento económico, el empleo y la estabilidad financiera. Pese a ello, la vacunación, por sí misma, no parece estar generando un tsunami de consumo en los lugares donde el proceso está más avanzado. Los ciudadanos y las empresas necesitarán tiempo para digerir la nueva situación y para acomodar su toma de decisiones a las incertidumbres que el proceso de vacunación y la recuperación sanitaria generan.

Los datos disponibles para España de manera granular en www.360smartvision.com apuntan en esa misma dirección, en relación con el histórico de la pandemia hasta el momento. La alta correlación de la movilidad urbana (Google Mobility), el consumo total (BBVA Research) y el Purchasing Managers’ Index con las cifras de contagio, sugiere que las vacunaciones masivas son condición necesaria, aunque no suficiente, para poner en marcha una recuperación duradera.

Referencias

  • FMI (2020a). World Economic Outlook. Fondo Monetario Internacional. Abril 2020.
  • FMI (2020b). World Economic Outlook. Fondo Monetario Internacional. Julio 2020.
  • FMI (2020c). World Economic Outlook. Fondo Monetario Internacional. Octubre 2020.
  • FMI (2021). World Economic Outlook. Fondo Monetario Internacional. Enero 2021.
  • McKinsey (2020). “COVID-19 vaccine: Are US consumers ready?”. The McKinsey & Company. Diciembre 2020. Acceso web.